Nº 272: La profundidad de la crisis provocada por el capitalismo

Nº 272: La profundidad de la crisis provocada por el capitalismo

Un nuevo número trimestral de nuestra revista. Sale con retraso (corresponde al último trimestre de 2017, pero repleto de reflexiones profundas y de nuevos horizontes. Teresa Forcades, Directora de la revista y coordinadora de este número, nos lo presenta así. El número llegará en papel en unas dos semanas. Pero está accesible aquí: 272. Crisis civilizatoria y postcapitalismo.

 

La profundidad de la crisis y el realismo de la esperanza cristiana

 Presentamos hoy un número dedicado a constatar sin ambages la profundidad de la crisis actual y dedicado asimismo a dar testimonio del realismo de la esperanza cristiana. Dicha esperanza se gestó en la experiencia de esclavitud y de emigración de un pueblo pobre y en la experiencia de marginación y persecución hasta el martirio de las primeras comunidades. Una esperanza con dicho origen difícilmente puede tambalearse ante la crisis actual, por terrible que esta sea. La esperanza cristiana no es una escapatoria sino la mirada más certera y políticamente fecunda sobre la realidad. No precisa embellecerla para comprometerse con ella ni para afirmar que en su seno están ya presentes las semillas de la renovación.

La desacralización de la unidad y de la independencia

La desacralización de la unidad y de la independencia

Jesús Martínez Gordo es un experto analista de las posiciones magisteriales, con todos sus matices (“sfumature”). Por eso, ese cambio que constata en la cúpula del episcopado español sobre los temas de territorialidad en España es muy importante. Y también la consecuente invitación a crear una convivencia pacífica entre las maneras de articular los valores de solidaridad y libertad entre los pueblos de España. 

Hace poco, hubiera sido imposible escuchar de los obispos españoles un posicionamiento como el formulado el pasado mes de septiembre por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal sobre la unidad y los nacionalismos. Para sorpresa de muchos y escándalo de no pocos, sostenían que “la verdadera solución del conflicto (sobre la unidad y las nacionalidades) pasaba por el recurso al diálogo desde la verdad y la búsqueda del bien común de todos”.

Ricardo Alberdi habló sobre unidad y diversidad de los pueblos

Ricardo Alberdi habló sobre unidad y diversidad de los pueblos

Ricardo Alberdi, maestro y creyente

Ricardo Alberdi, miembro del Consejo de Dirección casi desde el inicio hasta su muerte el 16-2-1982 –ver sus artículos aquí–, escribió en su libro La identidad cristiana en el compromiso temporal (cap. 3. Los derechos y deberes de los pueblos, pag.22) estas actualísimas puntualizaciones sobre cómo se deberían armonizar en la constitución española la unidad y la identidad de los diversos pueblos del estato. Nos envía esta inapreciable página abierta, el veterano suscriptor Miguel Calvillo Imaz, de Ordizia, como respuesta a nuestra invitación de animar este blog. 

1.- La fuerza con las que se manifiestan las reivindicaciones de los diversos pueblos agrupados en el Estado constituyen un indicio evidente de que el problema ha sido mal plateado y peor resuelto. Debe ser resuelto a nivel constitucional mediante fórmulas abiertas que dejen margen suficiente para soluciones progresivas.

Cosmopolitas, Nacionalistas, Internacionalistas, Universalistas

Cosmopolitas, Nacionalistas, Internacionalistas, Universalistas

Pedro Zabala Sevilla, de Logroño, exprofesor de Filosofía del Derecho, es desde hace años suscriptor de Iglesia Viva. Ha respondido con este artículo a nuestra invitación a dialogar en el blog de iviva.

Con frecuencia, en los debates –que no diálogos– políticos se lanzan entre los contertulios airadas descalificaciones. Nacionalista o cosmopolita suelen ser las más frecuentes. Como es habitual, esos epítetos, u otros, como facha o progre, sirven para no tener que escuchar lo que el discrepante diga y así con la etiqueta arrojarlo al averno de los insensatos.

Un papa luterano

Un papa luterano

Por Jesús Martínez Gordo. Artículo publicado hoy en El Diario Vasco.

A los pocos días de ser elegido, el papa Francisco ya ofreció la primera y más importante pista de que su pontificado no iba a estar presidido por la “verdad innegociable” de la “ley moral natural”, sino por la misericordia. Lo manifestó el domingo siguiente a su elección: el cardenal W. Kasper le había regalado, antes del Cónclave, un libro que había escrito sobre la misericordia. Su lectura le había “hecho mucho bien” porque le mostraba argumentadamente que ése era el “nombre de nuestro Dios” y que “un poco de misericordia”, prosiguió, podía cambiar también el mundo o, como mínimo, hacerlo “menos frío y más justo”.

Nº 271: La reforma, ¿trajo libertad?

Nº 271: La reforma, ¿trajo libertad?

Hoy, día 31 de octubre, cuando se celebra el 500º aniversario del inicio de la Reforma protestante, se publica este número 271 de Iglesia Viva, como una expresión de diálogo ecuménico en acto y cómo una reflexión compartida entre protestantes y católicos de lo que significó la Reforma en el siglo XVI y de cómo ese espíritu de purificación de la fe invita hoy a todas las Iglesias a buscar la auténtica e irreemplazable reforma continua para acomodar el Evangelio de Jesús a los tiempos actuales del siglo XXI.

Catalunya: ¿punto final o punto y seguido?

Catalunya: ¿punto final o punto y seguido?

José Ignacio González Faus firma estas reflexiones el día siguiente del dramático viernes del 27 de octubre.  Las ofrecemos hoy íntegras en iviva.org, invitando a todos a añadir sus comentarios personales sobre todo lo ocurrido en la crisis de Catalunya. Con un Apéndice el martes 31 al final.

 

Van otra vez mis reflexiones, como una palabra más:

1. ¿Diálogo?

En toda esta cuestión se ha apelado mucho al diálogo y se ha criticado a los políticos por no aplicarse a él. Muy bien. Pero el diálogo que más ha faltado es el diálogo entre los mismos ciudadanos: entre catalanes independentistas y no independentistas, entre ciudadanos catalanes y del resto de España. Ahí dominan más bien la desautorización, el insulto la mirada despectiva o el silencio tenso.

Pero si nosotros no practicamos el diálogo ¿qué derecho tenemos a exigírselo a los políticos?

Reforma y reformas en la Iglesia

Reforma y reformas en la Iglesia

El 11 y 12 de noviembre de 2017 la Asociación de Teólogas Españolas celebrará en Madrid sus Jornadas anuales:

Reforma y reformas en la Iglesia. Miradas críticas de las mujeres cristianas
Madrid, 11 y 12 de noviembre 2017
Lugar: Colegio Mayor Universitario Chaminade. Paseo Juan XXIII, 9.

El conflicto cataluña-estado español.

Antonio López Baeza, cura y escritor, es suscriptor de Iglesia Viva desde hace mucho tiempo. Nos acaba de enviar este artículo que subtirula: Una reflexión en voz alta desde la conciencia cristiana

El conflicto Cataluña-Estado Español, del que me considero muy lejos, porque no encuentro razones humanamente sólidas que lo sostengan, pero del que me siento muy dentro, pues me desgarra tanto empeño violento por ambas partes, como si no hubiera otra forma de defender los intereses y puntos de vista de cada lado, me mueve a buscar, en el seguimiento de Jesús de Nazaret, aquellos puntos de vista que me parecen imprescindibles en una auténtica actitud cristiana ante el conflicto. Bien sé que problemas de esta envergadura (a grandes males, grandes remedios), están pidiendo a gritos la levadura del Reino, la presencia activa en su interior de personas con criterios y gestos de claro compromiso con el mensaje evangélico, que siempre lleva consigo semillas de Justicia y Paz.

Los laicos, presidentes de la eucaristía y de la comunidad

Los laicos, presidentes de la eucaristía y de la comunidad

Por Jesús Martínez Gordo

Si es incuestionable, como regla general de la comunión eclesial, que no son de recibo las decisiones unilaterales –aunque estén urgidas por una grave carencia ministerial-, también lo es la defensa de un modelo presbiteral, al precio de condenar a la desaparición a muchas comunidades. Por eso, conviene reconocer que cuando colectivos cristianos siguen proponiendo la presidencia extraordinaria de la eucaristía y de la comunidad por laicos o cuando el gobierno eclesial defiende a capa y espada una determinada manera de sacerdocio ministerial como “el” modelo indiscutible, es evidente que peligran la unidad en la fe y la comunión. Y, como consecuencia de ello, no solo desaparecen comunidades, sino que también se resiente la catolicidad. Ésta –como la unidad y la comunión- es, ciertamente, responsabilidad de todos los bautizados, pero, en este caso particular, lo es, sobre todo, de los sucesores de los apóstoles.