Primer monográfico de Iglesia Viva sobre María de Nazaret

Este es el primer número que Iglesia Viva dedica al significado de María en la vida del pueblo de Dios. Tal vez hasta ahora la difusa ideología patriarcal de género influía demasiado en la mariología. De Maria nunca satis era el lema de los mariólogos que proponían sin cesar nuevos títulos y dogmas para enaltecer a María.
Hoy el Consejo, donde desde hace unos años hay mujeres muy activas, se ha decidido a presentar este número, basado todo él en el principio mariano que debe presentarse siempre junto al principio crístico y que nuestra di-rectora, en su artículo, resume así: “Dios actúa continuamente en el mundo, mas nunca de forma invasiva, sino solamente pidiendo, como hizo con María, ser acogido”.
Por otra parte, María se muestra como figura central en la piedad popular –lugar teológico para el papa Francisco– cuando ésta es depurada de milagrerías y opciones ideológicas para expresar lo más auténtico de la fe sen-cilla del pueblo. Así se está haciendo en los movimientos emancipatorios, tanto de varones como de mujeres, alentados por la fuerza del Magnificat de María.

2 thoughts on “Primer monográfico de Iglesia Viva sobre María de Nazaret

  1. Antonio Duato 6:15 am 2 Ene,2020

    Querido JordiRicard:

    Totalmente de acuerdo con lo que dices. Pero ¿acaso no es ese el sentido de este número, en sus estudios y en casi todos los artículos que siguen? Claro que esa nueva percepción de María y de su hijo el Galileo no puede ser adamista, como si fuésemos las primeras personas en descubrir a estos grandes referentes que han sido objeto de fe de una milenaria comunidad de creyentes. El sensus fidei, más que el magisterio dogmático, debe ser tenido en cuenta al plantear un número como este, rompedor pero no sin raíces profundas.

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  2. Jordiricard 3:28 am 23 Dic,2019

    Como todos los expertos en nada pero atrevidos opinantes, solo expreso mi preocupación de que María debería ser leída desde la situación de la mujer y no la situación de ésta desde una María más bien imaginaria. El «mujerismo» (Isasi Díaz et al.) hizo eso, hace eso y me parece que sea el paradigma mejor. Leer al Galileo desde el presente con sus luces y sombras. Ha de poder encontrársele bañado en la luz que brota de los pobres de hoy día. María otro tanto. Lo opuesto, decir a los pobres que sufran como Jesús es no solo distorsión sino perversidad. Jesús no buscó ni deseo sufrir y no veo por qué los pobres querrían hacerlo. Con María ocurre otro tanto. Probablemente si ella viviera hoy se sumaría a la lucha «mujerista» para hacer emerger una percepción del Galileo y de la madre diferente de aquella que victimizó al uno y a la otra y que no hay evidencia que indique que desearon abrazar.

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