Renovar la Iglesia es hacer actual el ‘recuerdo peligroso’ de Jesús

Renovar la Iglesia es hacer actual el 'recuerdo peligroso' de Jesús

Castillo

José Mª  Castillo sigue insistiendo en que hay que actualizar hoy el mensaje y la memoria de Jesús. Y que esto solo es cumplir su mandato.

Si la Iglesia quiere renovarse en serio y a fondo, una de las primeras cosas que tendría que hacer es renovar en serio y a fondo el recuerdo de Jesús. No meramente recordando lo que sucedió cuando Jesús andaba por el mundo. Sino actualizando lo que ocurrió entonces. Es decir, la liturgia tiene que celebrarse de tal manera que se haga presente, en lo que vivimos ahora, lo que Jesús vivió, hizo y decidió cuando estaba en esta vida. Concretamente lo que ocurrió la noche aquella en que cenó, por última vez, con el grupo de personas que le acompañaron y compartieron lo que él vivió y cómo lo vivió. En aquella ocasión, Jesús dijo: “Haced esto en recuerdo mío” (1 Cor 11, 24. 25; Lc 22, 19). Lo cual quería decir: “Haced esto para que me tengáis presente”, como en seguida explicaré.

Ha muerto Paco Fontecha

Ha muerto Paco Fontecha
Created by DPE, Copyright IRIS 2009

Created by DPE, Copyright IRIS 2009

Francisco José Fontecha Inyesto ha descansado en paz a los 83 años, en su ciudad de León, muriendo de repente, mientras preparaba la clase de filosofía que seguía dando a los seminaristas que acudían a su residencia y que estaban encantados por la lucidez crítica y la sabiduría de su profesor.

Profundidad teológica pastoral de ‘Amoris laetitia’

Profundidad teológica pastoral de 'Amoris laetitia'

ANDRÉS

Andrés Torres Queiruga: “Amoris laetitia, talante democrático y corazón evangélico”

Publicado originalmente en Religión Digital

Qué pueblo

Qué pueblo

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                  Iviva está decidida a apoyar con reflexión crítica original el pensamiento y la acción renovadora del papa Francisco que está siendo desprestigiado cada vez más explícitamente. Esta es una de las funciones de este blog. Hoy toma la palabra Joaquín García Roca.                 

 

La categoría pueblo resulta decisiva para comprender el pensamiento del papa Francisco: su propuesta de renovación de la Iglesia y su modelo de sociedad. Dios convoca “como pueblo y no como seres aislados. Nadie se salva sólo, esto es, ni como individuo aislado ni por sus propias fuerzas. Dios nos atrae teniendo en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que supone la vida en una comunidad humana” (EG113). Sin embargo, la referencia hoy al pueblo es una operación de alto riesgo ya que se ha vinculado a los regímenes totalitarios y populistas. Francisco ha dedicado muchos esfuerzos para desactivar estas sospechas pero no lo ha conseguido, a juzgar por el artículo del historiador Loris Zanatta, titulado Un papa peronista  en el original de Il Mulino, traducido después al catellano como Un papa populista por la revista argentina Criterio y reproducido por Atrio.org.

Amor: unión creativa

Amor: unión creativa

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Una consideración cósmica del amor, por José Ignacio González Faus.

Dicen los teólogos que Dios se revela a través de Su Palabra (el testimonio bíblico sobre Jesús) y de Su creación. Sobre la creación, lo único que pretende enseñar la Biblia es que todo es obra de Dios (y de ningún otro principio divino o diabólico); y que Dios crea “diciendo” (sin ninguna materia previa). Y más tarde, que Dios crea para acabar comunicándose a Sí mismo. El resto lo dice la creación por sí misma.

El nuevo número 265: ¡Una Iglesia sin misoginia”

El nuevo número 265: ¡Una Iglesia sin misoginia

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Ya se puede consultar y leer el último número de la revista IV, coordinado por Teresa Forcades, con el título  “María Magdalena: una Iglesia sin misoginia es posible” . Aquí reproducimos la Presentación que va la principio del número.

La historia y la fuerza simbólica de María Magdalena
En los últimos ciento cincuenta años, han sido descubiertos más de setenta nuevos documentos escritos por las comunidades cristianas de los primeros siglos que contribuyen a cuestionar de forma drástica la imagen tradicional del papel jugado por las mujeres al inicio del cristianismo. La mujer que más destaca en estos escritos no es María de Nazaret, sino María Magdalena. Esto ha dado pie a un sinfín de fabulaciones contemporáneas sobre su figura y sobre su relación con Jesús de Nazaret. La fabulación de más impacto hasta hoy es la de la novela de Dan Brown ‘El código Da Vinci’, que presenta a María Magdalena como compañera sexual de Jesús y madre de una hija suya. Esta fabulación carece de base historiográfica, pero la controversia se mantiene viva porque la visión tradicional de María Magdalena como prostituta penitente tiene la misma consistencia historiográfica que la fabulación de Dan Brown; es decir, ninguna.

No es fácil entender la pasión

No es fácil entender la pasión

 

CastilloA partir del hecho paradójico de la Semana Santa que él vive en Andalucía, José María Castillo se pregunta por la o las teologías que explican la pasión de Jesús.

        No resulta fácil entender lo que vemos y vivimos cada Semana Santa. Porque no es fácil entender por qué, cada año y cuando llegan estos días, paseamos por nuestras calles imágenes de dolor, agonía y muerte, en procesiones de respeto y devoción. Y, lo que es más llamativo, exhibimos las imágenes del fracaso en tronos de exaltación triunfal, con música gregoriana, incienso de dioses y bandas de música, tambores y trompetas. Todo eso, que es la expresión más elocuente del empeño incomprensible por hacer, del fracaso más humillante de la vida, el triunfo soñado de nuestras más sublimes ilusiones.

Xavier Domènech en Iglesia Viva

Xavier Domènech en Iglesia Viva

DOMENECHEra 2014. Se estaba rumiando la revolución del 15 M. ¿Se podía y se debía enfocar esa indignación popular espontánea hacia un movimiento político? Iglesia Viva invitó a hablar sobre ello al hoy líder catalán de Podemos  en su número 259: Movilización ciudadana responsable.

¿Lo religioso” o “lo humano”?

¿Lo religioso” o “lo humano”?

Castillo

José María Castillo continúa proponiendo reflexiones trascendentales sobre todo lo humano y lo divino. Son temas para tomarlos plenamente en consideración. Eso sí es pensamiento teológico no solo elucubraciones sobre el sexo de los ángeles. Este blog está pensado a fomentar estas discusiones.  [NdR]

Como es bien sabido, “lo religioso” se viene cuestionando desde la Ilustración. Y desde entonces, por eso mismo, lo sagrado y las creencias religiosas se están viendo deterioradas y no levantan cabeza. El debilitamiento –y hasta la descomposición– de lo religioso es un hecho irreversible, por más que queden grupos de personas que se refugian en un empeño integrista, expresado en formas más o menos fanáticas, que (según parece) no llevan a ninguna parte.

        Así las cosas, ¿podemos estar tranquilos porque nos queda “lo humano”? Esto es lo que, de una forma o de otra, han propugnado los defensores de lo secular, lo laico, lo meramente civil… Por no hablar de los laicistas y defensores del más descarado laicismo. En todo caso, y sea cual sea la postura que cada cual adopte ante estas tendencias, es un hecho que, en la misma medida en que “lo religioso” se ha ido debilitando, en esa misma proporción se ha venido recuperando la estima, el aprecio y la valoración creciente de “lo humano”. En la llamada “cultura cristiana”, de Occidente, tenemos además el hecho de una creencia sólida, que fortalece esta tendencia humanista. Me refiero a la creencia, que enseña el credo cristiano, según la cual el Dios cristiano es un “Dios encarnado”. Y, en ese sentido, un Dios “humanizado”, que se nos reveló y se nos dio a conocer en un ciudadano galileo del siglo primero, Jesús de Nazaret. En los últimos años, es esto, en definitiva, lo que viene repitiendo el papa Francisco. Un papa original, que produce la impresión de ser un hombre profundamente humano. De forma que en esa su enorme humanidad es donde está el secreto de su originalidad y su impacto en la opinión pública.

        Pero ahora nos encontramos ante una situación que apunta como una novedad inesperada. Si primero se cuestionó “lo religioso”, ahora nos encontramos con que lo que se cuestiona es “lo humano”. Y lo más preocupante, a mi manera de ver, no es que nos preocupe este asunto porque palpamos cada día que “lo in-humano” crece a la misma rapidez con que se agiganta la desigualdad, se multiplican las formas de violencia y cada día nos enteramos de nuevas formas de deshumanización galopante en una sociedad que nos asusta y avergüenza. Todo esto es verdad, por desgracia. Pero el problema último no va por ahí. Lo que ahora se plantean algunos es que “lo humano” se verá pronto superado y sustituido por “lo posthumano”. ¿Cómo? Mediante “lo tecnológico”. El “hombre-robot” o algo así, aunque muchos no se atrevan a reconocerlo. Y conste que, al hablar de esta nueva propuesta, no invento nada. Recientemente, se ha publicado un volumen de más 500 páginas, coordinado por los profesores Albert Cortina y Miguel-Àngel Serra, ¿Humanos o posthumanos?, en el que han debatido más de 200 intelectuales. Y la semana próxima, se celebra en la Universidad Comillas (Madrid) un simposio en el que se investiga si se está creando un nuevo ser humano.

        El debate está servido. Por mi parte, y como respuesta de emergencia, yo diría que lo primero es ser verdaderamente humanos y humanizar este mundo. Y luego, a quienes les queden ganas y medios para acometer otra empresa, que sigan adelante. Porque mucho me temo que todo eso de “lo posthumano” (basado en la tecnología), de momento al menos, no pasa de ser una audacia mental, que debería empezar por responder a esta simple pregunta: ¿Cómo nos hacemos verdaderamente humanos? Si no tenemos esto claro, ¿cómo nos atrevemos a quemar etapas que aún todavía nos son desconocidas? Vamos a acometer en serio esta tarea. Y cuando tengamos resuelto en qué consiste ser verdaderamente humanos, entonces se podría empezar a pensar en alcanzar horizontes más lejanos.

Memoria y esperanza: 50 años de pensamiento comprometido

Memoria y esperanza: 50 años de pensamiento comprometido

I264-00-PORTADAglesia Viva cumple cincuenta años

Este número conmemorativo del cincuentenario de Iglesia Viva, podría haber sido el último, el broche de oro de toda una apasionante aventura. Hace dos años, la fragilidad económica e institucional de la revista, unida a la edad avanzada de quienes soportábamos la mayor parte del trabajo de redacción, hizo que nos planteáramos esta fecha como un posible término de una historia, haciendo una cumplida memoria de ella. “Hay un tiempo señalado para todo… tiempo de nacer y tiempo de morir”, nos recuerda Cohélet.
Sin embargo, frente a ese planteamiento que parecía realista, surgió en el mismo seno del Consejo de Dirección una reacción opuesta, que al principio parecía tan utópica como el propósito anunciado por el nuevo papa Francisco de reformar la curia y la Iglesia, según el auténtico evangelio de Jesús y el Espíritu que había soplado en el Vaticano II.
En estos dos últimos años se ha realizado un trabajo de renovación interna de la revista: personas más jóvenes, digitalización, presencia dinámica en Internet, nuevos estatutos de la Asociación. Esto ha permitido que hoy no presentemos este número sobre los 50 años como una memoria final, sino como una llamada a la esperanza. Otra Iglesia viva es posible. Sin dejar de hacer una memoria retrospectiva, todos los artículos de este número miran al futuro, a una nueva etapa, al cambio, a la esperanza.
La revisión de todo lo publicado en Iglesia Viva a lo largo de estos 50 años no se hace con intención autorreferencial o apologética, pues no han faltado críticas a nuestra línea, sino como una invitación a los lectores para que ellos exploren mejor el gran legado que contienen esos textos, que, por otra parte, están hoy fácilmente accesibles en nuestra página web.
A partir de ese legado de fidelidad al espíritu del Vaticano II, en las duras y en las maduras, adquiere sentido la esperanzadora convocatoria a seguir el camino que ahora debemos emprender juntos: aplicar el mismo espíritu fundacional a los problemas y temas de nuestro tiempo, profundizando muy reflexivamente en lo que, desde su alto magisterio, hace el papa Francisco. No queremos seguirlo acríticamente, pero sintonizamos plenamente con él, lo mismo que sintonizamos entonces con el Concilio. Sucedió lo esperado, que acrecentó nuestra esperanza.
Tras una breve evocación histórica a cómo fue el nacimiento de la revista Iglesia Viva y cómo trascurrieron sus diferentes etapas (Antonio DUATO), los siguientes Estudios, todos escritos por miembros del Consejo de Dirección, afrontan ese legado y ese futuro de la revista desde cuatro diversas realidades de la sociedad y la Iglesia.
Joaquín GARCÍA ROCA expone cómo ha ido evolucionando la cultura de nuestra sociedad en estos cincuenta años, cómo hemos ido preocupándonos de estos cambios y, sobre todo, qué estrategias está mostrando Francisco para liderar una nueva cultura de diálogo, solidaridad concreta y paz en la nueva etapa global.
De cómo durante cincuenta años nos ha preocupado encontrar un modelo de organización de la Iglesia que corresponda a su ser sacramento transparente de Dios Amor y Misericordia, habla Joaquín PEREA, quien señala los puntos en que es imprescindible una reforma eclesial. Sobre esto mismo acaba el autor de publicar un libro en PPC que es recensionado en este mismo número.
¿Cómo Iglesia Viva ha hecho teología en el pasado y cómo debe ser la teología cristiana del futuro, para que recupere credibilidad e ilumine la verdadera fe? Responde el estudio de Bernardo PÉREZ ANDREO que apunta hacia una teología de la ternura.
Finalmente, Demetrio VELASCO ha hecho un largo recorrido de cómo Iglesia Viva ha tomado en consideración críticamente las cambiantes circunstancias políticas, iluminando lo que ha de ser un compromiso cristiano en la comunidad política que se inspire en la fe cristiana pero que deje libertad de opciones a los católicos.
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Jon SOBRINO aporta a este número una autorizada historia de cómo el Pacto de las catacumbas, firmado al concluir el Concilio, fructificó en Latinoamérica desde Medellín a Aparecida.
El teólogo Giuseppe Ruggieri nos ha enviado para este número un texto espléndido sobre las reformas de Francisco, destacando la importancia de lo que ya ha conseguido: volver a colocar en el centro mismo de la Iglesia el evangelio de Jesús. Y completan la sección de Signos de los Tiempos Víctor M. MARÍ SÁEZ, recién consejero, que nos cuenta por qué le atrajo el nuevo proyecto de Iglesia Viva; Enric VILÀ, que una vez más nos habla del esfuerzo de los LGTB católicos por conseguir un puesto en la Iglesia y José Mª MONZÓ, que en este año ha hecho pleno al elegir las películas que tan bien nos presenta, pues coinciden con las mejores películas humanistas según el ránking de los expertos.
Cumplimos en este número el compromiso adquirido en el anterior de continuar el A DEBATE sobre el proceso catalán, con una aportación, muy diferente a la anterior, de un suscriptor y colaborador catalán de la revista, Ramón ROSAL.
Y, por fin, hay que destacar la Página Abierta que esta vez hemos reservado para quien consideramos el verdadero artífice de esta manera de ser Iglesia Viva mantenida a lo largo de su historia, siempre fiel al Evangelio del Reino y siempre atenta a las voces del umbral y a los Signos de los tiempos: Rafael BELDA DARDIÑÁ. A él y a todos los que nos han apoyado con artículos, suscripciones y donativos extra, dedicamos este número.
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El color dorado viejo que domina en la portada de este número no solo es una evocación a los 50 años –Bodas de oro– sino un recuerdo del diseño que Maximino Cerezo elaboró para el primer número de la revista, cuando aún no era, el gran artista del cristianismo del pueblo que es hoy.
Hoy también estamos trabajando en el diseño que tendrá la revista que emprenderá la nueva singladura a partir del próximo número. En la nueva página web www.iviva.org pueden verse algunos elementos técnicos y de diseño con que pretendemos adentrarnos en nuevos nichos de lectores, sin abandonar a quienes prefieren el formato trimestral en papel. El próximo número lo está coordinando Teresa Forcades sobre una Iglesia sin misoginia. Seguirán otros sobre la crisis ecológica, el clericalismo persistente, y los problemas del islam. ¿Nos queréis acompañar?

INVITACIÓN A PARTICIPAR EN EL PROYECTO IGLESIA VIVA

Como se dice en la presentación de este número, el éxito de la nueva etapa está en vuestras manos. Solo con una mayor implicación de los suscriptores y amigos de la revista el proyecto saldrá adelante. En el conjunto de este número se explica cuáles son sus objetivos: recoger el legado de los 50 años, para apoyar hoy las reformas que ha reemprendido el papa Francisco y reavivar en la iglesia y la sociedad lo mejor del espíritu del Evangelio de Jesús y del Vaticano II.
Hace poco hacíamos una petición de ayuda urgente para salvar el ejercicio de 2015. Nos llegaron 7.300 € para tapar casi todo el agujero de la subvención ministerial denegada. Esto nos anima a buscar ahora una solución definitiva a la fragilidad económica, para poder así emprender nuevas acciones que mejoren la comunicación.
La Asociación cultural Iglesia Viva, entidad sin fines de lucro, es la titular de la revista. Esperamos que pronto sea reconocida su utilidad pública. Hasta ahora la integraban solo los miembros del Consejo de Dirección. En los nuevos estatutos se prevé la entrada de socios protectores: personas individuales, colectivos, instituciones o empresas. Serán admitidos quienes se comprometan a aportar trabajo importante de voluntariado o una cuota de unos 50 € al mes. También quien haga una legado especial al fondo social de la asociación. Estos socios protectores, dispondrán de varias suscripciones gratuitas a quienes indiquen, tendrán voz y voto en las asambleas y, si les interesa, podrán constar como patrocinadores de las actividades de la asociación.
Así que, para el sostenimiento del proyecto ambicioso de Iglesia Viva, señalamos ya diversas acciones que te invitamos a hacer hoy mismo, si es que este número te ha convencido:

– Envía un correo electrónico a sus@iviva.org, si no has recibido hace poco el aviso de que el nº 264 estaba en la web. ¡Imprescindible!
– Suscríbete, si no lo estás todavía, o invita a otra persona a suscribirse. Para ello, entra en “Regístrate” de www.iviva.org.
– Hazte socio protector de la Asociación Iglesia Viva. O envíanos referencias de alguna persona o entidad a quien crees que podría interesar nuestra invitación. Sobre ello y sobre cualquier otra duda o sugerencia, escribe directamente a nuestro correo iviva@iviva.org.

Estoy personalmente a tu disposición en el 34-963 622 532.
¡Vamos adelante en la nueva época!
Antonio Duato. Secretario y gestor de Iglesia Viva.