Fines

  • Desde sus orígenes, en 1966, a la luz y por la fuerza del Vaticano II, Iglesia Viva se propuso:
    • promover una Iglesia sin privilegios que comparta la condición común de los cristianos en confrontación con el  nacionalcatolicismo.
    • participar en la promoción de una sociedad integralmente democrática y participativa  ante los procesos de transformación económica, social y política.
    • contribuir a la construcción de una identidad evangélica, abierta y coherente,  en un contexto crítico, secular, plural.
  • En la actualidad, intenta proseguir y apoyar el impulso renovador del papa Francisco mediante:
    • La recreación del espíritu conciliar y la construcción de propuestas para la renovación evangélica de la Iglesia
    • El discernimiento de los nuevos retos socio-culturales, económicos, políticos y científicos a la vida cristiana.
    •  La trasformación del universo católico desde la perspectiva de la justicia y las periferias.